Curación

Reiki ¿fraude o realidad?

La amplia divulgación de esta terapia alternativa, sin duda, ha ocasionado la desvirtuación de sus principios fundamentales. Desde sus orígenes en Japón hasta su difusión en Occidente, el autor reflexiona, sin morderse la lengua, sobre los nuevos retos que le aguardan.


- Por Michel Coquet -

Construir el Templo de la Divinidad

El mundo está sumido en la duda, el miedo y los múltiples sufrimientos causados por esta era de cambios profundos y definitivos. Numerosos son los que buscan ayuda para combatir sus males, mientras que otros aprovechan para afirmarse o enriquecerse. Es así como van surgiendo por todo el mundo numerosos sistemas con diversas pretensiones, en particular unos que atañen a la curación. Hace miles de años, los grandes sabios de la India elaboraron una medicina cuyas técnicas aún son copiadas hoy en día por médicos y cirujanos occidentales. Esta medicina llamada “ayurvédica” fue exportada a China y a Egipto, tal y como lo corroboran ampliamente profundos estudios. Así mismo, la similitud entre la medicina hindú y la china, en particular en lo que se refiere al cuerpo vital y sus meridianos, no deja duda alguna. Ello nos permite afirmar que, en materia de medicina  las leyes que rigen la buena salud o la enfermedad se conocen perfectamente. Occidente no se ha quedado a la zaga, pues tiene eminentes médicos, como Paracelso o Messner, por citar sólo algunos de ellos.

La afirmación según la cual el mundo está enfermo se ha vuelto banal en nuestros días. Cuando el mundo está en crisis, es necesario ayudar a nuestros hermanos con altruismo y competencia. Y en el campo específico de la medicina, un verdadero sanador espiritual puede complementar a un médico, quien hace uso del arte material de la medicina, mientras que el primero invoca mediante el amor el poder de su alma. Esta sería la condición ideal, ¡a la cual aún no hemos llegado!

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Manipulación del Reiki

En un contexto de crisis, algunos métodos de curación surgen o vuelven a ver la luz acompañados de un gran refuerzo publicitario referente a su originalidad o a su novedad. ¡Son pretendidamente ignorados por los sabios del pasado, pero finalmente revelados por algún profeta para salvar al mundo en peligro! ¿Se puede ser tan ingenuo como para creer que algo nuevo puede superar el saber de los antiguos médicos hindúes, chinos, egipcios o griegos, por citar solo algunos de ellos? Estos métodos de curación son descritos a menudo, al igual que los métodos de meditación, como novedosos y fáciles de dominar sin gran esfuerzo. Es exactamente lo que ocurre con el reiki.

Escribo este artículo bajo mi propia responsabilidad y solo me proporcionará la alegría de introducir un poco de luz y dar a conocer aquello que, según mi opinión, se aproxime a la verdad. Puesto que no puedo profundizar sobre este asunto en un simple artículo, sólo enunciaré aquí algunas propuestas que cada uno podrá aceptar o rechazar a su conveniencia. Si me atrevo a dar mi haber vivido durante cinco años en Japón y practicado las artes marciales y los sistemas búdicos esotéricos Tendai y Shinton, así como estudiado las técnicas de curación y de exorcismo de los chamanes del Shinto y del Shugendo, tengo una cierta familiaridad con todos estos sistemas (seitai, reiki, mahikali, etc) cuyas leyes son ampliamente empleadas en el mundo del Budo.

Orígenes del Reiki

Según lo que he podido aprender allí mismo, el reiki fue creado por Sensei Seiji Takamori, quien tuvo por alumno a Mikao Usui. Este nació el 15 de agosto de 1864 en Myyamacho, en la provincia de Gifu. A la edad de 27 años, se interesó por el arte de la curación y más tarde estudió el Shingon, que conlleva tantras específicos vinculados a la curación.

Como otros investigadores, Mikao Sensei se adherió a agrupaciones de sanadores, numerosos en Japón. Según la tradición, sus tendencias místicas lo llevaron a un período de silencio. Con este objetivo entró en el templo de Yuki en el monte Kurama (destacado lugar de Shugendo cerca de Kyoto) para realizar un gyo, un retiro que comportaba ejercicios de purificación y de meditación. Como para numerosos maestros de sable del pasado, tal práctica desembocaba a veces en una especie de iluminación, un estado de vacuidad en el cual el secreto buscado se revelaba. Ocurrió así para muchos célebres (y auténticos) maestros del sable, como Lizsa Choisai Ienao, Kuninazu Mahito, Tsukahara Bodiken y, más próximo a nosotros, Moribei Ueshiba, fundador del Aikido.

Después de este retiro Mikao Usui obtuvo, al parecer, la revelación del reiki en el transcurso de los años 20. Más tarde abrió una escuela en Tokyo en abril de 1922. También fundó y presidió la asociación Usui Shiki Reiki Ryoho Gakkai. A continuación, Mikao Usui Sensei instruyó a 16 discípulos, entre los cuales estaba el maestro Ueshida, su más cercano colaborador. En esta filiación, la penúltima responsable, la señora Kimiko Koyama, cedió su lugar en enero de 1998 a la señora Kondo, la heredera de la séptima generación.


LA SINCRONIZACIÓN CON EL ESPÍRITU DE BUDHA ES LA CONDICIÓN ESENCIAL PARA OBTENER TODAS LAS CURACIONES

Reiki en Occidente

El reiki se desarrolló en Occidente por vía de la señora Takada, alumna de Chujiro Hayashi, uno de los últimos alumnos de Mikao Usui, el cual le inició en 1925. Sin embargo, mis informadores parecen considerar que unas desviaciones comenzaron a afectar a la organización con Hawayo Takada quien, al querer acercar el reiki a los occidentales, alteró sus principios fundamentales. La señora Takada nació el 24 de diciembre de 1900 en Hawai, se convirtió en maestra de reiki en 1938 y falleció en 1980.

Según lo que creí entender a través de mis amigos japoneses, el reiki, en su origen, no era un método de curación, en el sentido que no se centraba en una enfermedad en particular, sino que trataba de conectar al enfermo en armonía con su ser interior y divino. Como las escuelas esotéricas Tendei y Shingon han sido fuente de inspiración para su fundador, es natural que este diera importancia a la triple expresión de la Divinidad Desconocida, que tiene su reflejo en el hombre como pensamiento (kannen), palabra (shingon) y acción (shu-in), una estructura triádica en la cual se ha inspirado instituyendo tres iniciaciones.

La búsqueda de beatitud o de sincronización con el espíritu de Budha es la condición esencial para la obtención de toda curación, porque la enfermedad se debe al alejamiento del hombre de su ser real. Mientras más el hombre se acerca a sí mismo, más es amor, y este amor es la energía de curación por excelencia.

Construir el Templo de la Divinidad

La iniciación y sus sentidos

No resulta serio, según mis fuentes, todo aquello relacionado con la pretendida iniciación. De hecho, los grados de reiki no tienen en cuenta el despertar de la persona, sino solamente su deseo de transmitir el reiki. ¡Actualmente, según los responsables occidentales, extrae su fuerza de la filiación iniciática y no de ella misma! Sin embargo, es necesario ponerse de acuerdo con respecto al término “iniciación”. En su sentido habitual, significa “comienzo”. En el contexto del reiki, la iniciación es la transmisión de un método que le permite al adepto de reiki iniciar su sacerdocio y sanar a su prójimo. ¡En este caso, pues, poco importa si el iniciador es puro o no!

El segundo sentido que se le da a la palabra iniciación es “despertar” o “expansión de la conciencia”. Se trata de un momento particular en la vida del alma (que no de la personalidad) que precede una importante expansión de consciencia, más amplia y más inclusiva. El iniciador es el Espíritu del candidato, incluso si, en el plano objetivo, está presente un iniciador encarnado. Durante las vidas y los años de una vida, un discípulo se ha purificado, ha aprendido a controlar su mente y sus sentidos y, cuando al fin reiestá listo, el maestro iniciador le transmite una parte de su fuerza mediante un rito que comporta la visualización del designio que ha de cumplir, la expresión de la fuerza del Verbo y la imposición del espectro de poder por la imposición del vajra o de la mano sobre determinadas zonas etéricas del cuerpo vital del receptor.

La energía espiritual se vierte entonces en los chakras y le sigue el despertar de algunas zonas del cerebro. El iniciador compromete la fuerza de la filiación de los maestros a la cual pertenece, pues no realiza nada a titulo personal. Solo es un mero canal. Dichas iniciaciones son inusuales y requieren una ascesis de algunos largos años, tal es la opinión de los responsables del Shingon y del Tendai. Solo cuando un monje llega a un determinado nivel de maestría y de pureza, se vuelve capaz de usar ciertos tantras de curación mediante plegarias (in vocaciones mántricas), mudras (sellos) y visualizaciones de deidades asociadas a ciertos mándalas.

¿Canal o pseudocanal?

La idea según la cual se puede ser un canal de las fuerzas del alma, como suponen los adeptos del reiki, es perfectamente legítima, pero no según su manera de ver, desprovista de fundamento y totalmente errónea. Un canal es un conducto, porque el hombre es libre del sentimiento egótico de ser aquél a quien sirve o cura, etc. Los maestros de reiki lo admiten y, a pesar de ello, piden una retribución. En tal caso (de seudoimpersonalidad) ¿quién recibe el dinero?

Influencias Externas

Mirando con mayor detenimiento, se constata una similitud entre las técnicas mántricas del reiki y las del Koumyo-shingon, que han sido seguramente una fuente de inspiración. Se encuentran también elementos procedentes de la escuela Shingon, que posee también un Budha de sanación y numerosos tantras consagrados a curar enfermos.

Aprendizaje de la no-acción

A propósito de la transmisión iniciática del Shingon, un representante de reiki escribe lo siguiente:
“En este contexto, los tres grados
ordinarios no constituyen más que la enseñanza externa del reiestá ki. La completa enseñanza esotérica extraída de este tantra necesita recibir ciertas iniciaciones o transmisiones de poder, relacionadas con las numerosas deidades de meditación del panteón budista, ellas mismas conectadas con numerosos y específicos mantras y mudras de curación.”

En este caso, ¿cómo pretender que un maestro de reiki pueda convertirse en un canal en los tres primeros niveles? No obstante, según el mismo autor, ¿acaso existiría un nivel superior y secreto, vinculado a una forma de yoga tántrica, que Mikao reservaba únicamente para algunos de sus discípulos allegados? Siempre según palabras del mismo autor, la energía del terapéuta no puede mezclarse con la del paciente, y escribe al respecto: “Hay que señalar que convertirse en canal, en el contexto del reiki, significa establecerse en la consciencia del reiki, que nos libra de implicarnos, de realizar esfuerzos y de conseguir, mediante diversas técnicas mentales, la curación y el paso de la energía”. Escribe también: “Practicar el reiki es situarse en la no-actuación, en la cual la voluntad y el ego no se interponen”.

Esta interpretación no es tradicionalmente correcta, porque establecerse en la consciencia del reiki ha requerido forzosamente vidas de previo esfuerzo. ¡El autor parece sugerir que el ego puede vivir su vida por un lado y dejar al Sí-mismo vivir la suya, como si existieran dos individualidades, una humana y otra divina! En el reiki, se dice que dos energías son utilizadas: rei, la consciencia universal, y ki (o prana), la energía universal. Si se alcanza el rei, puesto que es necesario radicarse en él, ¿por qué hablar de método reiki? Aquél que se establece en el mismo se transforma en puro poder y su voluntad o su amor es su único método.

De la importancia de la pureza

El alma de un ser despierto es forzosamente magnética y es ese magnetismo espiritual quien sana. Sin embargo, el autor parece sugerir que importan poco la pureza o el despertar del maestro de reiki. No obstante, según las enseñanzas tradicionales, si un hombre no es ni puro ni despierto, solo dispone de la energía vital del ki, y es falsa la afirmación según la cual nada de lo que procede del sanador puede transmitirse al enfermo. Este es un punto importante señalado por los sabios a sus discípulos. El ki, cuando pasa a través de los cuerpos, puede fácilmente transportar energías etero-astrales y mentales. Enfermedades, vicios y deseos pueden así manchar al enfermo, de ahí que los sabios aconsejan a los futuros sanadores permanecer puros de pensamiento, palabra y acción. Esto implica carecer de pensamientos interesados y reconocer que el ego no es el sanador. Por tanto, ya no es pertinente pedir dinero bajo ningún concepto. ¡Si se trabaja en la no-actuación, la acción no debe conllevar efectos, y el dinero es un consecuencia resultante de una acción! Al querer justificarlo todo, el pescador acaba enredándose en sus propias redes.

El autor señala que no se trata de magnetismo en el sentido usual del término, sino que opone a esta transmisión energética (mesmerismo) el poder del reiki, al que convierte en una práctica puramente espiritual que atañe a una iniciación y le permite incluso convertirse en un vehículo del amor-compasión. Reiteraré entonces esta gran verdad: ninguna iniciación proporciona nada que no se haya adquirido con el propio esfuerzo. Ningún auténtico maestro jamás aceptaría iniciar a un simple aspirante, en período de afirmación de su personalidad, que no hubiese llegado a determinado nivel de integración en lo que se refiere al alma y que, para colmo, se aprovechase de la debilidad ajena para enriquecerse y jugar al doctor-gurú.

El magnetismo y sus sentidos

Para evitar toda confusión, es necesario recordar que, según la tradición, el magnetismo espiritual tiene su fuente en el alma de una persona despierta y se diferencia claramente del magnetismo en el sentido habitual del término, que es la energía vital o etérica: el primero consiste en la radiación del alma, mientras que el segundo es la energía vital o etérica (sanskrito: prana, japonés: ki), de naturaleza material. Por consiguiente, los sanadores espirituales son sumamente escasos en comparación con ese gran número que pretende sanar y que solamente emplea su fuerza vital eterofísica que, a menudo, se encuentra en los campos. Estas dos energías no deben confundirse. El maestro Jesús sanaba algunos males con su conciencia (el alma) y, en otros momentos, recurría a su Ki.

La temeridad de los Principiantes

No se ha esperado al nacimiento del reiki para sanar espiritualmente con éxito sin pasar por ninguna iniciación. Ante todo, lo que cuenta es la pureza de corazón y de cuerpo. Las personas que se inician en el reiki pasan por una “importante” (¡!) iniciación, seguida por dos más en el curso del año. Hay que ser ingenuo o muy ignorante de las leyes ocultas para imaginar que se puede ser el canal de una energía cuando, incluso para un adepto espiritualmente avanzado, apenas resulta soportable.

El maestro de reiki, que ya hemos mencionado, afirma que solo existe una energía en el Universo, la cual se manifiesta bajo diferentes formas, entre las cuales el magnetismo en el sentido común del término. Señala: “Tomamos la energía directamente de su fuente, que es de una absoluta pureza, mientras que con el magnetismo, nos hallamos en el nivel relativo de la manifestación”. ¡Admitamos que ésto sea cierto! Si es así, entonces la única fuente existente es el akana, y no su emanación, el éter magnético. En tal caso, solo tienen acceso a esta fuente los iniciados más avanzados cuyas iniciaciones han requerido miles de vidas de esfuerzos y sufrimiento. Nada que ver con parodias de iniciaciones que se cobran.


NINGUNA INICIACIÓN PROPORCIONA NADA QUE NO SE HAYA ADQUIRIDO CON EL PROPIO ESFUERZO

El culto de Occidente al dios Mammon

¡Proporcionar sin costo, lo que hemos recibido gratuitamente, tal fue la enseñanza del Maestro Jesús! No se pueden tener dos maestros a la vez, Dios y Mammón (símbolo de la riqueza material).

Resulta difícil justificar los elevados precios de los maestros de reiki. En su libro, el propio autor responde a la pregunta de una persona a quien el asunto del dinero perturba: “Muchos dudan del reiki porque se ven confrontados al hecho de tener que pagar para recibir las iniciaciones, pero la dimensión real y sagrada del reiki no se ve afectada por ello…” El autor admite, en todo caso, que la pureza no se ve afectada por el dinero, hecho que parece demostrar que el dinero no es la expresión de una energía pura. A modo de justificación, puesto que se trata de un asunto espinoso, el autor cita un artículo: “En el número 25 de la revista Terre du Ciel, he hallado una respuesta interesante a esta cuestión: “Lo que paga el alumno no es la enseñanza que recibe, sino el coste de las condiciones necesarias para que esta pueda ser transmitida”. ¿Qué se puede responder a tanta mala fe? Conozco una gran organización “Made in America” que responde lo mismo a sus miembros insinuando que los secretos contenidos en las monografías son gratuitas, pero el papel tiene un coste. Hoy día, se halla ahora entre las sectas más ricas en la actualidad.

El arte del Dominio mental

Los adeptos al reiki me responden que, a pesar de todo, obtienen resultados positivos, cosa que admito por haber sido testigo de ello. La explicación es muy sencilla. En realidad, si el hombre es incapaz de realizar grandes cosas, es porque no confía en sí mismo y, a un nivel más elevado, no tiene fe. La mente es la clave del problema. Si es sometida a una sugestión tal que cree ser capaz de sanar, se abrirá y dejará que el alma se exprese y opere la cura necesaria. Este es el resultado de la pseudoiniciación. No es más que un placebo, una sugestión lo suficientemente poderosa como para que la mente deje de entorpecer la actividad del alma.

Es una lástima que sea necesario pagar y perder tanto tiempo, para recuperar la confianza en esta conciencia espiritual que los Verdaderos Maestros nos instan, insistentemente, a adoptar como única guía. El alma es nosotros mismos, es nuestra realidad, nuestro Dios y nuestro salvador. Amémonos los unos a los otros y el amor nos convertirá no solo en auténticos sanadores, sino también en conocedores del Símismo. Tal es el único objeto de nuestra presencia sobre la tierra.

Lista de obras de Michel Coquet


Michel Coquet ha sido miembro de numerosas organizaciones místicas occidentales y orientales, investigador y autor iniciático.

Sobre la editorial
Revista Digital Escuelas de Misterios

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Escuelas de Misterios, gestionado por Puertas de la Luz, tiene como objetivo la divulgación, publicación y distribución de verdaderas obras maestras. Todos nuestros autores son auténticas eminencias en cada una de las materias que tratan y su trabajo ha sido avalado durante años por una exhaustiva formación, dedicación e investigación en cada uno de los campos que abarcan.

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